20.09.18
Jueves | 04:35 hs

Un mural ecológico, la obra que integra a los chicos del barrio San Expedito

Los vecinos decidieron acompañar las obras de agua potable, cloacas, iluminación y desagües con un proyecto que sirva para integrar a toda la comunidad y genere una cultura de cuidado de los espacios públicos.
Un paredón de 60 metros de largo intervenido por la manos de niños, niñas y adolescentes se convirtió en la atracción del barrio San Expedito. En esa zona otrora postergada de Yerba Buena, los vecinos resolvieron poner manos a la obra para plasmar en un mural ecológico imágenes que representan amor y unión así como también rechazo al bullying y al maltrato. La nota distintiva de esta inmensa creación colectiva son las miles de tapitas plásticas que llenan de color los motivos elegidos por los pequeños artistas, quienes al terminar el trabajo escribirán una historia a partir de los dibujos que allí se exponen. 

El San Expedito, uno de los barrios más postergados de la ciudad de Yerba Buena, se ubica hacia el oeste de la ruta Provincial 315, metros antes de la Curva de Los Vega. Luego de 11 años de postergaciones, se están realizando allí obras de urbanización integral que incluyen agua potable, cloacas, iluminación y desagües pluviales, es decir, todo lo que significa una mejora significativa en la calidad de vida de los vecinos.   

Por eso, quienes viven el San Expedito decidieron sumarse a esta nueva etapa del barrio y ponen su granito de arena para mejorar las condiciones en las conviven. En este contexto, emprendieron un proyecto que requiere de la colaboración de cada integrante de la comunidad: desde hace aproximadamente tres meses comenzaron a diseñar el mural y prevén concluir a fines de este año.

La idea fue impulsada por la Municipalidad de Yerba Buena y los vecinos hicieron lo suyo poniéndole corazón al proyecto. “La idea es que los chicos del barrio se junten los sábados a escribir un cuento a partir de esos dibujos para que reflexionen y  aprendan a cuidar más las cosas. Lo diseñaron en base a lo que representa el barrio para ellos, está  dividido en sectores, aparece representada la higiene, el bullying,  y cómo les gustaría ver su mundo en el futuro. En el diseño se pueden ver niños andando en bicicleta, felices”, relató Miriam Cabrera, una vecina del barrio que participa del proyecto. Y agregó, “también se puede ver a San Expedito, que representa al santo del barrio, también está el cerro y hay un corazón que destella rayos de amor y comprensión. Hay una cinta verde que representa la unión”.
Cuando se comenzó a desarrollar la idea del mural planeaban darle color con pintura, pero Miriam consideró que necesitaban encontrar una técnica que incluya materiales perdurables. Por este motivo, propuso utilizar piezas de cerámicos y tapitas de botellas que donan lodos los vecinos. “Trabajan los chicos y los padres, de todas las edades y en distintos horarios, al que pasa, lo hacemos colaborar poniendo un par de tapitas”.

El objetivo final del mural es integrar, a través del arte, a los vecinos de todas las edades, comprometerlos con el cuidado del entorno que todos comparten y también fomentar una cultura dle reciclaje a través de la reutilización de los materiales.  “El trabajo lleva mucho tiempo, porque pegamos tapita por tapita y son millones. Empezamos en invierno, con días de mucho frio. Pero esfuerzo vale la pena si logramos concientizar sobre el cuidado del barrio”.