22.11.17
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Mascotismo: El tráfico de animales silvestres pone en peligro la vida de las especies

De cada animal que llega a venderse mueren entre 5 y 9 en el proceso de captura y traslado.
Foto: La Gaceta
Mascotismo: El tráfico de animales silvestres pone en peligro la vida de las especies
De cada animal que llega a venderse mueren entre 5 y 9 en el proceso de captura y traslado. 
La Reserva Experimental de Horco Molle realiza una campaña de concientización para detener el  “mascotismo” generado por el tráfico de animales silvestres. El mascotismo consiste en tener animales silvestres como mascotas domésticas. 
Para educar a la población sobre esta problemática, a partir de este año comenzaron a dar charlas a cargo del área de educación ambiental de la reserva, a los alumnos de nivel primario en las escuelas sobre la diferencia entre animales domésticos y silvestres.
El director de la reserva, Juan Pablo Juliá, explicó que es un tema con que vienen trabajando desde hace varios años pero ahora han decidido acercarse  a las escuelas.
A la reserva llegan continuamente animales provenientes del mascotismo “después se terminan transformando en  un problema para la gente que tiene los animales silvestres o para los vecinos. Entonces el animal es llevado a la reserva o por sus dueños,  o es secuestrado  por la dirección  de fauna o la policía y llevado a la reserva. Es un problema recurrente, por lo que creemos que la solución es la educación”.
En este contexto realizan las charlas en las escuelas y además, editaron un libro para  niños que da algunos consejos sobre cómo atraer aves al jardín con unos comederos muy sencillos de hacer para no tenerlas en jaulas.
La lucha contra esta flagelo lleva muchos años, y lo que estamos buscando constantemente son nuevas opciones para llegar a más gente y mejor.   “Normalmente la gente que tiene estos animales silvestres como mascotas, ama a los animales, por eso queremos que comprendan que no les están haciendo ningún  bien, le está haciendo daño. Y además  se está alimentando un tráfico de fauna que tiene consecuencias gravísimas para la población silvestre. De cada animal que llega a venderse, en el camino han muerto entre 5 y 9 en lo que es el proceso de captura y traslado” concluyó. 

La Reserva Experimental de Horco Molle realiza una campaña de concientización para detener el  “mascotismo” generado por el tráfico de animales silvestres. El mascotismo consiste en tener animales silvestres como mascotas domésticas. 

Para educar a la población sobre esta problemática, a partir de este año comenzaron a dar charlas a cargo del área de educación ambiental de la reserva, a los alumnos de nivel primario en las escuelas sobre la diferencia entre animales domésticos y silvestres. En este sentido, el director de la reserva, Juan Pablo Juliá, explicó que es un tema con que vienen trabajando desde hace varios años pero ahora decidieron acercarse  a las escuelas. De la mano de la Secretaría de Politica Social del municipio, llegaron a más de 9 establecimientos educativos de Yerba Buena.

A la reserva llegan continuamente animales provenientes del mascotismo “después se terminan transformando en  un problema para la gente que tiene los animales silvestres o para los vecinos. Entonces el animal es llevado a la reserva o por sus dueños,  o es secuestrado  por la dirección  de fauna o la policía y llevado a la reserva. Es un problema recurrente, por lo que creemos que la solución es la educación”.

En este contexto realizan las charlas en las escuelas y además, editaron un libro para niños que da algunos consejos sobre cómo atraer aves al jardín con unos comederos muy sencillos de hacer para no tenerlas en jaulas. Se puede acceder a este material en la boletería de la Reserva.

La lucha contra esta flagelo lleva muchos años, “normalmente la gente que tiene estos animales silvestres como mascotas, ama a los animales, por eso queremos que comprendan que no les están haciendo ningún bien, les están haciendo daño. Y además  se está alimentando un tráfico de fauna que tiene consecuencias gravísimas para la población silvestre. De cada animal que llega a venderse, en el camino han muerto entre 5 y 9 en lo que es el proceso de captura y traslado” concluyó.