19.10.18
Viernes | 14:20 hs

Denuncian el desmonte de una hectárea de bosque nativo en el cerro San Javier

Integrantes de la organización "No destruyan mi Cerro" registraron cómo quedó el lugar luego de que sacaran ejemplares de árboles autóctonos para extender fincas de limones.
Así quedó parte del pedemonte que previamente contaba con árboles autóctonos.
"Me largué a llorar por ver tanto daño", confiesa Estela Figueroa, integrante de la organización "No Destruyan Mi Cerro", en diálogo con eltucumano.com. Esa sensación de angustia le causó ver alrededor de una hectárea completamente desmontada en la margen noroeste del río Anta Yacu para extender fincas de limones y aumentar la productividad.

Si bien los cálculos no son exactos, Estela estima que alrededor de una hectárea -que previamente contaba con árboles autóctonos como tipas y lapachos-, fue arrasada por los dueños de una finca aledaña.

"Siempre me voy a correr por el cerro y hace tiempo que no pasaba por ese lugar. Cuando he visto todo lo han hecho me he puesto a pensar cómo hago para llegar al dueño de la finca, no tengo idea de quiénes son", relata.

La organización "No destruyan mi Cerro" fue creada en el año 2011 justamente para evitar el avance del desmonte, no sólo en el pedemonte, sino también sobre las márgenes del río. "Es un peligro, porque cuando llueva y ese río traiga agua se va a inundar todo", agrega.

Según el relato de Estela, "el daño es muy grande" y han utilizado hasta el último centímetro del margen del río para establecer cultivos. "Si mal no recuerdo, por ley debe haber una distancia entre la margen del rio y la siembra", puntualiza. "Todo lo que han arrasado del monte, está puesto contra el barranco. Si vas por el río, ves la montaña de troncos y madera tirada que eran árboles con raíces. Cuando llueva, yo no sé que va a pasar. Por lógica, lo que han hecho está mal", concluyó.