24.06.19
Lunes | 12:13 hs

La abuela de Yerba Buena finalizó su viaje de 15 meses por Latinoamérica

Vendió su casa, sus muebles y su auto para comprarse una casa rodante. Recorrió casi 40 mil kilómetros, en más de 400 días a lo largo y a lo ancho de 164 ciudades. El Amazonas en balsa, la selva peruana, la cervecita con los camioneros y muchísimo más: "Fue increíble todo lo vivido". El video de una travesía inigualable.
“Si uno supiera con exactitud cuándo se va a morir, podría calcular cuánto va gastar por día y aprovecharlo todo, pero lamentablemente no podemos saberlo”, le decía Sara Vallejo hace 15 meses a el tucumano. Tampoco sabía con exactitud dónde, cómo y con quién celebraría sus 80 años. Y ahí está, en el norte de Brasil, con las arrugas doradas por el sol de los casi 40 mil kilómetros que recorrió desde que salió de Montevideo.

Sara, tucumana, tomó una decisión única en su vida bajo un lema que refleja la juventud de su espírutu: "Voy adonde me lleve el viento". Y el primer paso fue, sin vueltas, venderlo todo: casa, muebles y el auto en Tucumán para recibir su casa rodante en Uruguay bautizada Lo de Sara.  

A través de un hermoso video armonizado con la música de Colplay, de regreso en Tucumán, Sara abrió su cuaderno de viaje y contó su experiencia increíble, la que más de un lector en este momento sentirá el impulso y las ganas de llevar a cabo: "Tucumán noviembre de 2018: difícil sintetizar 15 meses de este increíble viaje. Partí de Montevideo el 8 de agosto habiendo vendido casa, muebles y autos en tucumán para comprar Lo de Sara. En pocos días nos familiarizamos con el vehículo: 7 metros de largo y 3 de altura".

"Amigos y familia, 23 en total, fueron turnándose para acompañarme. Recorrí sola o acompañada 37.214 kilómetros sin prisa y con pausa. Cumplí mis 80 años en el norte de Brasil. Fue increíble todo lo vivido: 463 días impresionan, pero lo más importante son las cosas que viví en Vila Vicentina, o en la Universidad Abierta para la Tercera Edad donde íbamos percibiendo que una chispita de ilusión aparecía en las caritas arrugadas a medida que me escuchaban", relata Sara.

Los números del viaje abruman, pero Sara se centra en las personas, las sensaciones, los gustos, los colores y los paisajes que sus pies han tocado: "¿Qué precio tiene haber recorrido en balsa el Amazonas días y noches compartiendo una cervecita con los amigos camioneros?".

"¿Cuánto vale haber recorrido la selva peruana junto a la comunidad shipibo ceremonias milenarias al lado de un río hirviente, mar de dunas, desolados desiertos, lagunas de tibias aguas azules y veredes, huellas intransferibles?", enumera Sara junto a una galería de fotos retratadas con el celular, su único contacto con el mundo exterior.

"¿Cómo olvidar a los vecinos, cómo no recordar a aquellos lugares donde me enseñanaron a arreglar cosas de mi motor home? ¿O a los pescadores que salían de noche y regresaban al amanecer con su preciosa pesca del día y me invitaban a comer con ellos? ¿O al taxista en Fortaleza que me avisó que mi vehículo no pasaba por un puente? No hay dinero ni shoppings que se comparen. Desapegarme de las cosas que no son imprescindibles, cero consumismo y un modo sano y saludable que ya han quedaodo incorporado a mi vida", celebra Vallejo.

Y si se animan a seguir sus pasos, aquí sí deja los números de la travesía de su vida: "462 días, 164 ciudades de 5 países, 37.214 kms recorridos, 4725 metros sobre el nivel del mar, 41.413 seguidores en Facebook y 12.405 lts de nafta son apenas números sin importancia que no reflejan la enseñanza de este tan rico aprendizaje".