24.06.19
Lunes | 12:16 hs

Flavia Desario, la tucumana que te enseña a viajar por el mundo

La joven oriunda de Yerba Buena dejó la provincia hace seis años y no para de recorrer países y sumar aventuras. A través de su blog y su cuenta de Instagram brinda consejos a quienes se animan a romper con los esquemas trabajando y viajando por los cinco continentes.
“Es posible viajar sin ser millonario”, asegura Flavia Desario, la tucumana que dejó su casa en Yerba Buena hace seis años con una promesa que no pudo cumplir. “Les dije a mis viejos que me iba por unos meses, pero no volví nunca más”, confiesa en diálogo con eltucumano.com.  

En la actualidad se ha convertido en una referente del sector, gracias al éxito de su blog “Un mundo ahí afuera”, donde comparte sus experiencias, al tiempo que brinda consejos y tips para aquellos que se animan a seguir este camino. “Son cada vez más las personas que rompen con los moldes tradicionales y se la juegan por este tipo de experiencias. Está buenísimo, y a mí no hay nada que me reconforte más que recibir un mensaje de alguien diciendo que lo inspiré a viajar”, admite.

DE BRAZOS ABIERTOS. Flavia, durante uno de sus viajes por Hawái.

El primer secreto está en no pensar el viaje como una actividad netamente turística, sino como una experiencia integral que, entre otras cosas, nos permite conocer lugares bellísimos. “En la actualidad hay muchísimas opciones para conseguir trabajo en distintas partes del mundo, o sino también está la opción de hacer voluntariados que, aunque no sean pagos, te ofrecen comida y alojamiento, lo que implica un gran ahorro, y te insumen pocas horas del día, dejándote el tiempo suficiente como para conseguir un trabajo y recorrer el lugar, a la vez que convivís con la gente y su cultura, sus problemas de cada día, algo que hace que la experiencia sea realmente única”, explica.  

DE VISITA. En su paso por la provincia, Flavia visitó la redacción de eltucumano.com

El primer destino de Flavia fue Hawái. Allí se despertó el interés por esta modalidad de vida, y no pudo parar. “Regresé de ese viaje sabiendo que eso era lo que quería para mi. Completé mis estudios, me recibí, y me fui a Australia, con la promesa de que en seis meses estaba de regreso, je”.

Y así fue como de repente, una licenciada en Administración de Empresas estaba trabajando como moza, como jardinera, o haciendo limpieza. “Mucha gente no puede creer o entender que teniendo mi título elija hacer eso, pero lo que consigo es tener algo que es realmente único. En Australia trabajé un tiempo, ahorré dinero, y después me fui a recorrer el sudeste asiático”, confiesa.

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, de pie, cielo, puente, exterior y naturalezaSONRIENTE. Flavia durante su paseo por Singapur.

Y ahí está el segundo truco, trabajar en lugares donde la paga es buena, y hacer turismo gasolero en sitios de bajo costo. “Me metí en el mundo de los viajes con bajo presupuesto, y decidí hacer el blog para informar que no hace falta tener un tío millonario para hacer un viaje”, explica con una sonrisa cómplice.

En la actualidad, Flavia tiene también una cuenta de Instagram en la que comparte las imágenes de sus experiencias, y acumula seguidores de todo el mundo. “Hay una tendencia a nivel mundial que no para de crecer. Cada vez más gente se anima, y cada vez los países tienen más y mejores opciones”.

A lo largo de los últimos años, la vida llevó a Flavia por distintos lugares. Se puso de novia con un holandés, y se instaló un largo período en Amsterdam, donde trabajaba para una empresa. Ahorraron dinero juntos, renunciaron a sus empleos, y se fueron a recorrer las montañas de Canadá en un auto que acondicionaron con un colchón para poder dormir.

La imagen puede contener: 3 personas, personas sonriendo, personas de pie, árbol, cielo, automóvil, exterior y naturalezaAVENTURA. Comenzando el paseo por las montañas canadienses.

IMPONENTE. Un paseo por las montañas canadienses.

Tras esa experiencia, la relación puso punto final, y cada uno siguió su camino. A los 28 años, Flavia volvió a Tucumán para recibir el 2019 junto a sus padres y sus dos hermanos, y también para pensar un poco en su futuro. “No quiero viajar para toda mi vida, en algún momento me quiero establecer en un lugar, también me gustaría tener una rutina y un salario fijo, pero no sé si ese momento es ahora, y si el lugar es Tucumán o no, es algo que estoy intentando determinar”, explica.

Y a la hora de analizar estas opciones, no duda en contar sus motivos. “No hay nada como la calidez de los tucumanos y poder estar cerca de la familia y amigos. Y también tenemos lugares impresionantes. La belleza de Tafí del Valle es algo que no ves en ninguna otra parte del mundo. Yerba Buena es muy lindo, San Javier también, Raco es espectacular, y hay muchos otros lugares que me faltan conocer pero sé que son hermosos”. Pero la decisión no es fácil. “En el exterior hay otras cosas. El pago es mejor, caminar por la calle sin estar pensando que te pueden robar es impagable, aunque la gente es muy fría y la distancia se sufre”.

Mientras termina de decidir su futuro inmediato, Flavia deja un consejo para todos aquellos que están pensando en dar ese primer paso. “Que se animen, que se vayan, una vez que uno empieza, ya no hay quien te pare. La clave es poder darte cuenta que no es imposible”.

EN CASA. Flavia visitó Tafí del Valle en los primeros días de 2019