24.06.19
Lunes | 12:15 hs

Argiró se mostró en contra del proyecto del servicio militar obligatorio

El Secretario de Seguridad de Yerba Buena enumeró las razones por las que considera necesario impugnar la propuesta firmada por cinco legisladores peronistas.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Yerba Buena, Mauricio Argiró se mostró en contra del proyecto de resolución que lleva la firma de cinco legisladores peronistas que busca instaurar un "servicio militar obligatorio y comunitario".

"Leí en alguna parte que cuatro legisladores "iluminados", sin conocer nada de Defensa, ni de la función de las FFAA, pretenden que se cree un nuevo Servicio Militar Obligatorio en Argentina. La razón sería "educar" a vagos, holgazanes y marginales de todo tipo", expuso.

Ademas consideró que esta propuesta,"producto solo del afán de conseguir votos atentos a que "suena bueno", solo traería problemas a la sociedad en su conjunto y a las propias FFAA". Por último, sugirió "no votar nunca más a sus impulsores, por demagogos e ignorantes".

A continuación, enumeró las razones por las que considera que este proyecto no debería seguir adelante. 

1) Las FFAA no son el lugar donde enviar a los vagos, holgazanes y marginales. Tampoco es un Instituto para Jóvenes en conflicto con la ley. Las FFAA existen para defender a la Patria de una agresión externa, y sus integrantes deben ser personas honestas y de bien, puesto que se los instruirá en el arte de la guerra, tema por demás delicado, que en malas manos, solo se vuelve en contra de la sociedad.

2) La seguridad de la población, no se logra, casualmente, enseñándoles a los jóvenes en conflicto con la ley, como usar armas y como combatir. Eso sería un verdadero crimen social. Para esos jóvenes deben existir instituciones preparadas a fin de reinsertarlos en la sociedad. Y esta función, ni por doctrina y mucho menos por finalidad específica, corresponde a las FFAA.

3) Asimismo, tampoco es función de las FFAA, desarrollar la madurez de los ni-ni. O sea aquellas personas que ni estudian ni trabajan. Será función de las áreas educativas y sociales del Estado, o de las propias familias, acometer esa tarea. No, reitero, de las instituciones creadas para la defensa nacional. Éstas tienen otros desafíos por delante, como por ejemplo adaptarse a los cambios sustanciales que viven los conflictos y profesionalizarse lo más posible, a fin de enfrentar esas nuevas situaciones. 

4) Los ejércitos modernos, no aspiran a un gran número de soldados con instrucción básica, sino a cambiar número por capacidades, equipándolos con los pertrechos de última generación e instruyendo en su uso de manera profesional. Ya nadie imagina un enorme ejército desplegado como lo fueron en la segunda guerra mundial.