20.09.19
Viernes | 17:20 hs

¿Cultivarán marihuana en Yerba Buena?

Autoridades y especialistas acordaron realizar investigaciones conjuntas acerca del uso de cannabis medicinal.
Yerba Buena está cada vez más cerca de ser la primera ciudad de Tucumán en cultivar marihuana para la producción de aceite de cannabis medicinal. Este lunes el Intendente Mariano Campero se reunió con especialistas para informarse y comenzar los preparativos para la aplicación del acuerdo firmado a fines de 2018.

A fines del año pasado la Municipalidad de Yerba Buena, la Facultad de Ciencias Naturales y el Conicet firmaron un acta acuerdo sobre la investigación del uso del cannabis medicinal. En ese marco, durante la semana pasado se realizó una reunión de trabajo entre autoridades de las instituciones intervinientes.

El encuentro tuvo lugar en la intendencia local y contó con la participación del Intendente Mariano Campero, el Decano de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán, Hugo Fernández, la Directora María Inés Isla y la Vicedirectora Catiana Zampini. Allí, los funcionarios analizaron los anexos I y II de la resolución 59 sobre las condiciones para el cultivo, manejo y acondicionamiento de cannabis de uso medicinal en invernáculos y predios de seguridad. Esta reglamentación favorecerá el inicio del proyecto de investigación sobre cannabis medicinal generado en INBIOFIV (Instituto de Bioprospección y Fisiología Vegetal).



Adhesión provincial a la Ley de Cannabis Medicinal

En septiembre de 2018, l uego de seis meses de reclamos, el Gobierno finalmente reglamentó (parcialmente) la ley 27.350, que regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados. Lo hizo a través del decreto 738/2017, que fue publicado el viernes pasado en el Boletín Oficial. Según informa Télam, la resolución establece que las personas que padezcan epilepsia refractaria, y a las que se prescriba el uso de cannabis y sus derivados, en base a las evidencias científicas existentes, son susceptibles de solicitar la inscripción en los registros. No obstante, deja abierta la posibilidad de incorporar otras patologías “basados en la mejor evidencia científica”.

La resolución describe tres categorías de inscriptos: los pacientes que ya están en tratamiento, los que son incorporados a protocolos de investigación y los familiares de ambos casos.

La decisión del Gobierno abre por fin el “Programa nacional para el estudio y la investigación del uso medicinal de la planta de cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales”, que tendrá a cargo el desarrollo de la política estatal al respecto.

Como se había adelantado, la ley no permite el autocultivo, algo que reclaman las familias de pacientes. Esa actividad quedará en manos de dos organismos oficiales, el Conicet y el INTI, y se dará prioridad a los laboratorios estatales para la producción de los tratamientos. También, se deja en claro que la provisión de aceite de cannabis y sus derivados “será gratuita para quienes se encuentren inscriptos en el Programa y se ajusten a sus requerimientos”.