21.08.19
Miércoles | 19:52 hs

¿Cómo planean combatir la inseguridad los candidatos a Intendente de Yerba Buena?

Seis espacios confirmaron hasta ahora la participación en los comicios por la jefatura municipal. ¿Cuáles son sus propuestas para hacer frente al delito en la “Ciudad Jardín”?
Por ahora son seis los espacios que competirán por la Intendencia de Yerba Buena, el próximo domingo 9 de junio. Los candidatos, algunos conocidos y otros no tanto, son Walter Aráoz, actual concejal y postulante del PJ-Frente Justicialista por Tucumán (FJT); el radical Mariano Campero, del frente Vamos Tucumán; Gonzalo Cisneros, de Fuerza Republicana; Luis Farina, del frente alperovichista Hacemos Tucumán; Pablo Luciano, del armado Evolución para la Democracia Social; y Bernardo Racedo Aragón, del acople oficialista Acción Regional.

Cerca de 52.000 ciudadanos de la “Ciudad Jardín” estuvieron habilitados para sufragar en los comicios de 2015. Campero necesitó 13.691 votos (30,25% de los válidos emitidos) para alzarse con la sucesión del alperovichista Daniel Toledo. Racedo Aragón, entonces también postulante por Acción Regional, quedó segundo, con 10.667 votos (23,57%). Y tercero resultó el ex vicegobernador Sisto Terán Nougués, del FpV-PJ, con 9.194 adhesiones (20,32%). Ahora, quien llevará el sello de la Lista Oficial será el edil Aráoz, una de las sorpresas en el armado de la fórmula Juan Manzur-Osvaldo Jaldo.

La inseguridad es hoy, sin dudas, el tema del momento en Yerba Buena. Quienes aspiren a la jefatura municipal deberán tener claras sus propuestas para combatir el delito que, recientemente se ha convertido en un flagelo a causa de los motoarrebatos y entraderas en distintas zonas de la “Ciudad Jardín”.

Ahora bien, ¿por qué piensan los candidatos que la inseguridad es un problema en Yerba Buena y qué planean hacer para hacerle frente si resultan electos? Los seis aspirantes dieron su opinión y propuestas en una entrevista realizada por diario LA GACETA. A continuación transcribimos sus respuestas:


Mariano Campero
(Vamos Tucumán)

Si bien tenemos mejores indicadores que en otros distritos en determinados delitos, como la cantidad de homicidios en ocasión de robo que se observa en la provincia, estamos haciendo un esfuerzo enorme con la GUM para enfrentar la inseguridad. Pienso que el problema es que hubo una década sin políticas contra el delito, que dejó comisarías abarrotadas y una Justicia que demora muchísimos años para resolver una causa penal. En ese escenario, aportamos para afrontar la situación. La Guardia Urbana no viene a suplir a la Policía, sino que es una auxiliar. Ha sido una buena acción del municipio que vamos a reforzar y consolidar.

Walter Aráoz
(Frente Justicialista por Tucumán)

La inseguridad no se piensa, la inseguridad se sufre. Sería una vanidad y una utopía decir que un intendente solo puede resolver este problema, pero se debería, desde el Gobierno municipal: a) articular con los vecinos acciones policiales barriales, a fin de eficientizar patrullajes y presencia policial; b) adquirir y poner en funcionamiento más cámaras de seguridad, incrementando los recursos humanos y materiales en los centros de monitoreo; c) promover las alarmas vecinales y botones antipánico, conectados a centros de monitoreo; d) establecer “corredores de seguridad” para quienes practican deportes; e) conformar el Consejo de Seguridad, ya creado por ordenanza; f) fortalecer la GUM.

Bernardo Racedo Aragón
(Acción Regional)

La inseguridad es real. Lamentablemente es un tema cotidiano de charla de los vecinos, y nadie siente que el municipio esté haciendo algo tangible en torno a esto. La seguridad se resuelve cuando se toma el tema sin grises, cuando hay firmeza y decisión. Tomar realmente la decisión de convertir Yerba Buena en una ciudad segura. Hay que hacer cosas muy vinculadas por un lado: a) iluminación; b) capacitación de las fuerzas policiales; c) construir comisarías de acuerdo al servicio penitenciario. Y también existen otras medidas que no están linealmente relacionadas, pero que operan en disuasión y son clave. Nos ponen por delante de que ocurran los problemas. Por ejemplo, implementar los “kobanes”, que son pequeños lugares policiales disuasivos en los lugares de mayor peligrosidad. También la limpieza de las calles y de las malezas. Además, se debe avanzar hacia una ciudad ordenada en tránsito, y con cumplimiento de las reglas. También implementar tecnologías de control, como las utilizadas en la Provincia de Buenos Aires o en el municipio de la Banda del Río Salí, donde se lleva un control de los vehículos que ingresan y egresan del distrito.

Luis Farina
(Hacemos Tucumán)

La inseguridad será un eje primordial en el gobierno de José Alperovich. Sin trabajo en conjunto con la Provincia será imposible luchar contra la inseguridad, así como lograr que los yerbabuenenses vivan más tranquilos. Además será clave la participación de los ciudadanos para que nos adviertan sobre los lugares críticos y poder diseñar un plan de seguridad contemplando las necesidades de los vecinos.

Gonzalo Cisneros
(Fuerza Republicana)

La seguridad tiene aparejados varios frentes, como la instalación, control y mantenimiento de cámaras de seguridad, que serán el soporte de la GUM; capacitación, rotación e incorporación de hombres y mujeres aptos para que se desempeñen en esa repartición; y dentro de este proceso surge la idea de colaborar con el Poder Judicial y con la Policía de Tucumán a través de una persona jurídica que pueda ser útil en los procedimientos. La seguridad viene de la mano de una patología que crece y afecta el otro campo que nos interesa, que es la salud. Sabemos que la droga es el elemento fundamental en las personas que delinquen, y nuestra mayor propuesta es enfrentar esta problemática. Queremos que la GUM posea la potestad para vigilar, controlar y poder denunciar a los “dealers”.

Pablo Luciano
(Evolución para la Democracia Social)

Yerba Buena perdió la tranquilidad de poder disfrutar lo que es la ciudad por el descontrol de acciones simples, como desmalezamientos, iluminación, desorganización del Gobierno municipal, falta de visión de lo que realmente queremos. Se podría resolver tomando decisiones concretas sobre los detalles básicos que mejoran la calidad de las personas. Todos queremos vivir en paz, seguros de poder disfrutar de lo que es Yerba Buena.